Mi opinión sobre The Social Network

Quizá no sea el más objetivo para hablar de esta película porque ya iba predispuesto a que me iba a gustar. Y así ha sido.
El personaje en sí no me llama mucho la atención, pero sí la historia. Mark Zuckerberg es un tío raro, y en la película, a mi entender, lo exageran un poco. Metido en su mundo de programador, y pegado a su portátil picando código horas y horas, es una situación muy cercana, y quizá por ello ha habido momentos en los que me era fácil identificarme. (sin comparar, claro está)
Pisotear a amigos, traficar con información privilegiada, traicionar a inversores y encararse con la justicia son algunos de los “valores” del bueno de Zuckerberg, y aunque quedan reflejados en la película no da la sensación de ver un documental sobre la vida de Mark. Al final es una historia con dilemas morales de por medio (envidia, ambición de poder, deslealtad, etc…)
Sin querer destripar mucho la película, el final me dejo la reflexión de como todos y cada uno de los personajes acaban siendo víctimas del éxito, y en mayor o menor medida acaban afectados en ese ir y venir de dinero. Es más, el mismísimo Mark es uno de los que más pierde a mi entender, y no económicamente. En una última escena, podemos ver a Zuckerberg solo, con la mirada perdida y sin más compañía que la de su ordenador. ¿La llamada soledad del programador?
Aaron Sorkin, codirector junto a David Fincher, realizó unas declaraciones que resumen los momentos que vive Mark en la película:
“El personaje de Mark dedica la primera hora y cuarenta y cinco minutos de la película siendo un antihéroe y los últimos cinco minutos siendo un héroe trágico, y creo que cuando acaba la película tienes ganas de darle un abrazo.”
No es la mejor película de todos los tiempos, ni una obra maestra como he podido leer en críticas, pero tampoco creo que ese sea su objetivo. Lo que sí podemos afirmar es que es la película de una generación. Esa que vive minuto a minuto una revolución de consecuencias que todavía no podemos calibrar. ¿Por qué? Porque todavía lo estamos viviendo. (¿hasta dónde llegará Facebook?)
Cómo es posible que alguien tan negado para las relaciones sociales haya sido el creador de la mayor comunidad virtual de relaciones…
Qué fácil parece todo visto desde los ojos de un genio, cabroncete sí, pero un genio.


